Autora | Raquel C. Pico
La relación de la ciudadanía con las utilities es muy estrecha. Son servicios fundamentales que permiten su día a día. Ya no se trata solo de una cuestión de calidad de vida, sino de que el mundo tal y como lo conocemos depende por completo de la electricidad, otras fuentes de energía o el agua. Son la piedra angular de las ciudades. Una gestión eficiente de las redes es fundamental y, para ello, los contadores inteligentes crean el contexto perfecto. Traen eficiencia a través de la innovación.
Qué son los contadores inteligentes y cómo funcionan
Los contadores o medidores inteligentes son los dispositivos que hacen el seguimiento del consumo de recursos esenciales por parte de la población. Su integración en la red de utilities permite hacer un seguimiento real del consumo de agua y energía, al tiempo que facilita mejores tiempos de respuesta y más resiliencia.
Comprendiendo la tecnología de los contadores inteligentes
Para que el medidor funcione debe integrarse en una smart grid. Las compañías energéticas, de hecho, han trabajado ya en las últimas décadas en afianzar redes inteligentes, que permiten recopilar datos, gestionar con herramientas TI los flujos o detectar problemas y situaciones complejas en tiempo real.
Los medidores inteligentes hacen un seguimiento del consumo de energía o agua, como podrían hacerlo los contadores del pasado, pero gracias a su sofisticación permiten recopilar los datos de consumo de manera granular y en tiempo real. También incorporan elementos que mejoran la seguridad del servicio en el punto final (por ejemplo, los eléctricos ya tienen un interruptor limitador de potencia integrado) o resolver incidencias en remoto.
La evolución desde un contador tradicional a los sistemas conectados
En algunas novelas de inicios del siglo XX, los personajes hacen algo que quien leer en el presente puede resultarle extraño. Necesitan echar monedas en un dispositivo para poder tener electricidad. En sus casas, tenían un contador de corriente alterna de pago con monedas o contador recaudador, ahora una pieza de museo. En ellos se pagaba en tiempo real y se podía ver cuánta electricidad se había consumido.
Desde que los servicios esenciales llegaron a los hogares, se impuso también la necesidad de controlar cuánto gastaba quién. Antes de los contadores inteligentes, existieron varias evoluciones de estos medidores del gasto. Los primeros fueron contadores analógicos, que se fueron haciendo más sofisticados con el paso del tiempo pero que seguían requiriendo que el personal de la compañía viese cuánto se había acumulado de gasto. Luego llegaron los contadores digitales, que ya medían de forma más ajustada y permitían establecer tarifas con discriminación horaria.
Luego, llegó el salto a los contadores inteligentes, mucho más avanzados y que permiten hasta la telegestión.
Claves y beneficios de los contadores inteligentes

Monitoreo en tiempo real y comprensión del consumo
Los contadores smart envían información en tiempo real a las compañías (lo que evita tener que apuntar el agua o abrir la puerta al revisor de la electricidad), pero también facilitan otras operaciones de servicios, como los cambios de potencia o tarifas. Todo se puede hacer en remoto.
Facturas más realistas y más transparencia
Igualmente, los contadores inteligentes dan más autonomía a los consumidores, que pueden acceder a su histórico de gasto prácticamente en el mismo momento en el que se produce. Las facturas son ya siempre por consumo real y no por estimaciones de consumo. Hasta se puede saber cuánto se gastó cada día.
Más rapidez a la hora de detectar errores y mantener la red
Al operar con una red conectada, en la que se generan datos desde todas las piezas encajadas en ella, es más fácil identificar los problemas y actuar sobre ellos. En ocasiones, incluso se pueden resolver en remoto, sin necesidad de desplazar personal. Todo es así más seguro y eficiente.
Recolección de datos mejorada para una gestión inteligente de la energía
Esto permite, a su vez, una mayor eficacia en la gestión general de la energía y de las redes. Los datos que se recopilan con los contadores inteligentes son de mayor calidad, lo que permite establecer mejores conclusiones, conocer mejor el estado de las cosas y tomar mejores decisiones de gestión de la red.
Beneficios para los proveedores de energía y otras utilities

Optimización de la red y del equilibrio de carga
Un pico de carga de la red puede suponer una debacle, como bien se ha visto en algunos mercados cuando el exceso de uso del aire acondicionado o de la calefacción lleva a la red eléctrica al colapso. Una red inteligente es un antídoto ante estos problemas. Como apunta un análisis de KPMG sobre la digitalización de las redes eléctricas, al usar tecnologías digitales avanzadas se supervisa de forma mucho más eficiente el sistema.
Apoyo a la integración de energías renovables y pronósticos de demanda
Así, además, se puede adelantar demanda o ajustar soluciones a problemas. Como señala este informe, las energías renovables intermitentes (solar o eólica) obligar a gestionar flujos de suministro distintos a los de las fuentes energéticas previas para mantener la estabilidad del suministro. La digitalización no solo ayuda en este punto, sino que también permite afrontar los crecimientos de demanda que pueden generar los procesos de electrificación de otros servicios (como el transporte). Sabes en tiempo real qué está pasando y a dónde debes enfocar tus recursos.
Reducción de costes gracias a la automatización
Al tiempo, los contadores inteligentes permiten automatizar tareas, gestionar en remoto diferentes funciones o ganar en tiempos de respuesta, lo que tiene un impacto positivo en los costes.
Los contadores inteligentes y el desarrollo sostenible
Reducción de las emisiones gracias a la eficiencia basada en datos
Los medidores smart ayudan a apuntalar comportamientos verdes. Gracias a su recopilación granular de datos, reducen el impacto medioambiental del consumo. Por ejemplo, un análisis sobre el impacto positivo en sostenibilidad de los contadores inteligentes de gas natural señala que permiten reducir la intensidad del consumo al abrir la puerta a la autogestión basada en necesidades o al realizar discriminación diaria. También se ahorran las emisiones conectadas a la operativa de los contadores tradicionales.
Contribución a unos sistemas urbanos más resilientes y circulares
Esto tiene, a su vez, un efecto positivo en las ciudades. Unas redes inteligentes permiten reconducir los recursos a los puntos en los que son necesarios, evitar los efectos negativos de los picos de consumo o mejorar la respuesta a incidencias. Todo ello hace que las redes energéticas urbanas sean más resilientes.
Los retos de los contadores inteligentes
Seguridad de los datos, interoperabilidad y aceptación por los usuarios finales
Uno de los principales problemas potenciales es la ciberseguridad. Cada vez que algo se digitaliza y se hace en smart, se convierte a su vez en algo atractivo para los ataques. Las redes inteligentes y los contadores smart deben ser robustos, seguros y estar preparados ante estas potenciales incidencias. También deben responder a cuestiones de privacidad (algo que no solo está marcado por la normativa en zonas como la Unión Europea, sino que puede frenar la aceptación por parte de los usuarios finales) y a las necesidades de interoperabilidad. Si los datos operan en jardines cerrados, muchos de los beneficios potenciales se perderán.
Inversión en infraestructura y escalabilidad
Al tiempo, otro de los grandes retos está en los costes. Dar el salto a una red smart obliga a cambiar las infraestructuras y renovar todo el parte de contadores disponibles en los hogares. Esto puede suponer un freno. También lo es no tener en cuenta que a medida que pase el tiempo se generarán más datos y más variados: la red debe estar preparada para no sucumbir ante su éxito. Debe ser escalable.
El futuro de los contadores inteligentes
Aunque la digitalización de las redes es ya un salto cualitativo, no es más que el inicio de una revolución que irá más allá. El futuro de las redes y de los contadores inteligentes pasa por la incorporación de la inteligencia artificial, lo que permitía todavía una mayor optimización. Es ahí donde Tomorrow.City tiene un rol fundamental, como la puerta de entrada para conocer estos avances y su potencial impacto positivo.
Fotos | imaginima/iStock, Yau Ming Low/iStock, Daniel Balakov/iStock


