Autor | Arantxa HerranzA pesar de los esfuerzos por reducir el tráfico rodado en los cascos urbanos, el coche sigue siendo uno de los medios favoritos de transporte para un buen porcentaje de la población; solo en la Unión Europea los turismos representaron el 82,9 % del transporte terrestre de viajeros 2016. Este aumento de los vehículos en carreteras y ciudades conlleva la congestión del tráfico y los consiguientes retrasos en el transporte.Para regular la presencia de los vehículos, muchas ciudades optan por poner semáforos, especialmente en las intersecciones de calles. Estas señalizaciones tienen el objetivo de mejorar la seguridad del vehículo y peatones al cruzar las calles y para ello se programan flujos de tráfico. Sin embargo, los semáforos no son una solución perfecta, puesto que disminuyen la eficiencia de los vehículos: deben esperar a que la fase verde esté activada.Esta ineficiencia es aún más acusada cuando hablamos de vehículos de emergencia como ambulancias, camiones de bomberos y vehículos policiales, que deben ser capaces de reaccionar a las llamadas de emergencia en un tiempo mínimo. De hecho, su excelencia como servicio de emergencia depende en muchas ocasiones de lo rápido que puedan llegar a la ubicación del incidente.Es cierto que los vehículos de emergencia siempre tienen prioridad sobre todos los demás al pasar por cualquier intersección señalizada y que, incluso, están autorizados a no respetar estas señales (con las debidas precauciones). Pero estas acciones también conllevan un riesgo. En el caso de Estados Unidos, se calcula que cada año hay 6.500 accidentes en los que están involucradas las ambulancias y que en el 35% de estos accidentes se produjeron lesiones o la muerte de al menos uno de los ocupantes de un vehículo implicado.
Pongamos un algoritmo para mejorar la eficiencia
¿Puede un algoritmo controlar mejor el estado de tráfico, dando preferencia a los vehículos de emergencia y guiándoles por aquellas rutas más rápidas?Una de las ideas en las que se trabaja es desarrollar un algoritmo dinámico y eficiente de programación de los semáforos que ajuste el mejor tiempo de fase verde en función de la distribución del tráfico en tiempo real. Concebido por dos investigadores de la Memorial University of Newfoundland, Canadá, este algoritmo tiene en cuenta la presencia de vehículos de emergencia por la zona, de manera que les permita pasar a través de la intersección señalizada lo antes posible.Además, en el desarrollo de este algoritmo también se están investigando escenarios en los que varios vehículos de emergencia se acercan a la intersección señalizada para seleccionar el horario más eficiente y adecuado. Este algoritmo alteraría la señal de tráfico normal para permitir que los vehículos de emergencia pasen por la intersección de manera más segura y rápida.