Tecnología africana para luchar contra la pandemia de la COVID-19

Tecnología africana para luchar contra la pandemia de la COVID-19

My list

Autor | Eduardo BravoUna de las frases más repetidas durante la pandemia de la COVID-19 ha sido aquella que afirma que el coronavirus no entiende de fronteras. No obstante, que el coronavirus no tenga límites en su propagación no quiere decir que no diferencie entre gobiernos. Mientras que algunos países occidentales minimizaron el peligro y reaccionado tarde o apostaron directamente por la inmunidad de rebaño, otros, muchos de los cuales pertenecían a países en desarrollo, actuaron rápidamente para evitar la propagación del virus entre su población.Así ha sucedido en el caso de algunos países africanos, que además de actuar con más diligencia que muchos países europeos, decidieron hacerlo con sus propios medios para no depender de las ayudas extranjeras.

Fabricación local de equipo médico: respiradores y máscaras 3D

Si bien es cierto que en el continente africano el virus se expandió a menor velocidad que en China o el centro de Europa, la precariedad de los servicios sanitarios de muchos de los países de ese continente auguraba un mayor número de contagios y mortandad. Para evitarlo, las autoridades decretaron entre otras medidas el confinamiento de la población, el cierre de enclaves turísticos en lugares como Egipto y Kenia, el control de los ciudadanos con drones, la instalación de puntos de lavado de manos en lugares públicos y la creación de campañas de concienciación.Junto a esas iniciativas, empresas de ciudades como Nairobi y Porto Novo comenzaron a producir por propia iniciativa y empleando impresoras 3D, máscaras protectoras, adaptadores para que un mismo respirador pudiera ser utilizado por varios pacientes o, directamente, respiradores artificiales de fabricación local cuyo coste fluctuaba entre los 500 y 1.000 dólares; diez y veinte veces menos de lo que cuesta importar un respirador desde el extranjero.

Desarrollo de apps de seguimiento

A esas iniciativas de tipo mecánico se han sumado otras en el campo digital que aprovechan el hecho de que el teléfono móvil está muy extendido entre la población africana. En la ciudad keniana de Kisumu, la empresa FabLab, ha desarrollado  una aplicación para que los ciudadanos puedan saber si han estado en contacto con personas asintomáticas o aparentemente no contagiadas pero que hayan sido diagnosticadas posteriormente.Gracias a esta app llamada Msafari (M de Mobile y Safari, por ser este el término en suajili para viaje) los usuarios del transporte público pueden cruzar los detalles de sus desplazamientos con la base de datos de contagiados y saber si alguno de los pasajeros con los que compartieron transporte ha tenido síntomas después de la fecha del viaje y así ponerse en cuarentena o solicitar un test de diagnóstico.Si bien los expertos advierten que aún no se puede cantar victoria, lo cierto es que a 21 de junio de 2020, África tenía contabilizados 300.000 personas contagiadas y 8.000 fallecidos. Para contextualizar estas cifras solo hay que pensar que en esas mismas fechas Nueva York ya había superado los 30.000 fallecidos.En todo caso, hay expertos que consideran que estas cifras no son solo fruto de las decisiones tomadas por los gobiernos o de la tecnología local. También se deben tener en cuenta hechos coyunturales, como un cómputo erróneo de los casos, que la pirámide de población africana es una de las más jóvenes del mundo –siendo el coronavirus especialmente letal en ancianos– o a que es un continente menos globalizado y más extenso en el que el movimiento de personas es menor que en occidente.Otros analistas, sin embargo, apuntan que África es un continente castigado frecuentemente por la malaria, la tuberculosis, el cólera, el VIH y el ébola, lo que ha hecho que tanto gobiernos como ciudadanos estén habituados a trabajar conjuntamente para proteger la salud de la población. Una actitud que habría sido clave en el caso de la COVID-19, como demuestra Mehul Shah, socio de Ultra Red Technologies, empresa que está fabricando respiradores en 3D, que declaró a AFP que «las empresas están pensando cómo utilizar sus recursos para ayudar. Mientras que en otra situación estarían compitiendo entre sí, ahora están trabajando en equipo».Imágenes | ninastock, dimitrisvetsikas1969, antonynjoro,Monlaw,  Portraitor

Related Content

Recommended profiles for you

LK
Lotus Khanna
Lotus Productions Pvt.Ltd
Founder CEO
RS
Rafael Soler
Remaco S.A.
RB
Rianne Bennink
Deloitte
jr manager
CM
Craig Maitland
Government department
FM
Félix Alberto Martín Gordo
IAM - Ayuntamiento Madrid
Deputy Director of Sectorial Systems
MC
Martin Cajzer
lublinianie.org
CEO / Editor at Large
ND
Natanael Damasceno
Porto de Ideias Comunicação
CEO
AA
Abdulla AlJaziri
Dubai Electricity and Water Authority - DEWA
Specialist - Digital Asset Management
VE
Viviana Lisbeth Espitia
UIS
Universidad Industrial de Santander
AL
Amy Love
Invest Atlanta
I am the liaison to Atlanta for tech companies wanting to land, launch, or grow in the city.
PP
Pedro Pimenta
Independent Consultant
Consultant
JD
Jason Deavin
Deavin
Director
MR
Magnus Rehnberg
Microsoft
Specialist
ER
Emad Rizki
Innovative Channels Pvt Ltd
JA
José Antonio Almeida Lara
VRCE Automotriz
Back end developer
SG
Sebastian Gutierrez
FTL S.A.
General Manager
JM
Jonathan Martin
JLA Resourcing
Co-Founder
RE
Ryan Esteban
Tree3 Limited
AL
Aleko Lilly
SOMNIACS
Head of Business Development
MM
Marcos Moner
Student at Universitat Politècnica de València
Student