Autoras | Esther Fuldauer, Lucía Burbano
La tecnología evoluciona a la velocidad de la luz, evidenciando los cambios que suceden en cada industrial. La robótica, la automatización, el aprendizaje informatizado y la inteligencia artificial han evolucionado a un ritmo que ha cambiado completamente la cara de sectores como el logístico o el manufacturero, en el cual las fábricas inteligentes ya integran procesos como el mantenimiento predictivo basado en la IA, los gemelos digitales o la simulación.
Un gran número de oficios se beneficiarán de estas nuevas herramientas y se harán necesarias nuevas habilidades, pero al mismo tiempo desaparecerán muchos puestos de trabajo. Los cambios que están teniendo lugar en el mercado laboral no tienen precedentes, y el futuro del empleo es incierto.
El inicio de la cuarta revolución industrial
El término “Cuarta Revolución Industrial” fue acuñado por el fundador del Foro Económico Mundial, Klaus Schwav, en un artículo de Foreign Affairs publicado en 2015. Como las tres anteriores, los cambios acelerarán la velocidad de producción, pero también supondrán desafíos para el público.
Otras revoluciones industriales no se parecen en nada a esta, que no tiene precedentes en términos de velocidad o amplitud de cambio. ¿Puede adaptarse la gente a la velocidad evolutiva de la tecnología?
Evolución tecnológica de la Cuarta Revolución Industrial

En la última década, la Industria 4.0 ha dado un salto gigantesco. Tanto, que ya empieza a hablarse de la Quinta Revolución Industrial.
Estos son los avances más recientes experimentados por la Industria 4.0:
Implementaciones reales de robótica e IA
Firmas como Hyundai están acelerando su estrategia de robótica e IA, con planes para implementar sus robots humanoides Atlas en fábricas estadounidenses para 2028.
Los robotaxis, que integran la robótica con la conducción autónoma, son cada vez más visibles en varias ciudades del mundo.
Impacto en la industria y la fuerza laboral
Tan seguro está de los avances en robótica e IA, que Elon Musk predice que podrían convertir el trabajo tradicional en opcional en un plazo de 10 a 20 años, y destaca las amplias implicaciones sociales de la automatización.
McKinsey, por su lado, prevé que la economía del futuro requerirá de la colaboración entre las personas y las máquinas inteligentes, con nuevas habilidades y modelos de trabajo.
Por último, destacar que la demanda mundial de robots se está duplicado en las fábricas para que realicen tareas rutinarias de producción manual como el mantenimiento de máquinas, trabajos varios en cadenas de montaje, embalaje y paletización o carga y descarga de materiales. Asia, especialmente China, lidera este crecimiento.
Tendencias de mercado y despliegue en la Industria 4.0.
Los robots industriales superan los 4 millones de unidades en uso, con un aumento constante de las instalaciones debido a la caída de los costes y al refuerzo de las capacidades de la IA, que mejoran la flexibilidad y la autonomía.
Los modelos de servicio y «robótica como servicio» están revolucionando la economía, ya que las plataformas robóticas se ofrecen cada vez más mediante suscripción (RaaS), lo que reduce las barreras de entrada y acelera su uso en el mundo real.
Este cambio está impulsado por la escasez de mano de obra, el aumento de los costes operativos y los rápidos avances en visión artificial, modelos de IA e infraestructura de automatización.
Las empresas que han logrado pasar del prototipado al despliegue real están dando forma al ecosistema inicial de la robótica como servicio, un modelo de negocio en el que la automatización se ofrece mediante suscripciones o servicios basados en el uso en lugar de la venta directa de hardware. Este modelo reduce los costes iniciales para los usuarios y favorece los ingresos recurrentes para los proveedores.
Aumento de la automatización en almacenes y logística

Los centros de distribución están transicionando de operaciones manuales a entornos altamente automatizados e impulsados por la inteligencia artificial, en los que flotas de robots móviles autónomos y vehículos de guiado automático se encargan del movimiento, la recogida, la clasificación y el paletizado de mercancías con una mínima intervención humana.
Los avanzados sistemas de visión artificial y los algoritmos de aprendizaje automático permiten a los robots identificar artículos, optimizar las rutas de recogida en tiempo real y adaptarse a las condiciones cambiantes del inventario, mientras que los sistemas de gestión de almacenes integran los datos operativos para equilibrar las cargas de trabajo y reducir los cuellos de botella.
El incentivo fiscal para crear nuevas estrategias
Durante los últimos años se ha producido un gran estancamiento de ingresos a nivel personal y familiar. Dado que los avances en IA y robótica tienden a reducir el empleo rápidamente, también parece inevitable que se producirá una grave erosión de la recaudación fiscal derivados de los trabajadores.
Tomemos el caso de Amazon, por ejemplo. Su necesidad de productividad le ha llevado a potenciar el desarrollo de la automatización y el uso de robots, así como su habilidad para evitar impuestos. Aunque tiene la mayor fuerza laboral de Norteamérica, también está impulsando la sustitución de los trabajadores humanos por robots.
En 2013 Amazon tenía 1.000 robots; solo tres años después ese número subió a 45.000. A mediados de 2025, la cifra había alcanzado el millón. Y aunque ahora se encuentra llevando a cabo uno de los mayores esfuerzos de formación jamás realizados, la tendencia es clara: más robots y menos gente en los almacenes. Y menos trabajadores implican menos impuestos.
¿Cómo pueden los estados recuperar la posible pérdida de impuestos derivada de la IA y la robótica al tiempo que se mejora la distribución de ingresos? Los países deberán ponderar si los robots deben pagar también impuestos, puesto que las empresas podrían evitarlo fácilmente con la transformación.
Y si la gente no va a trabajar lo suficiente como para pagar impuestos, los países deberán asegurarse de que existe una distribución justa de la riqueza. Los gobiernos también deberán asegurarse de que todo el mundo tiene una oportunidad, tal vez con la ayuda de la renta universal. Emprendedores como Elon Musk, Mark Zuckerberg y el inversor Marc Andreeseen han expresado su apoyo a esta idea.
FAQs sobre robots, IA y automatización en la cuarta revolución industrial
¿Qué es la Cuarta Revolución Industrial?
Es la integración de IA, robótica, IoT y datos en procesos productivos para crear sistemas inteligentes, conectados y automatizados.
¿Los robots reemplazarán a los trabajadores?
No. Automatizan tareas repetitivas, pero también crean empleos técnicos y cambian las habilidades para adaptarse a la demanda laboral.
¿Qué sectores están más afectados?
Principalmente manufactura, logística, automoción, salud y comercio electrónico.
¿Qué beneficios aporta la automatización?
Aumenta la productividad, reduce errores y costes, y mejora la seguridad al eliminar tareas peligrosas.
¿Qué habilidades serán más importantes?
Competencias digitales, análisis de datos, pensamiento crítico y habilidades humanas como creatividad y comunicación.
Imágenes | Amazon, Hyundai, Unsplash


